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En un contexto desafiante para la industria nacional, la empresa textil Santista Argentina avanzó con un plan de inversión tecnológica en su planta de Famaillá, con el objetivo de mejorar la productividad y posicionarse frente a un escenario de caída del consumo y mayor competencia externa.
La iniciativa fue presentada durante una recorrida encabezada por el gobernador Osvaldo Jaldo, quien estuvo acompañado por el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado; la ministra de Educación, Susana Montaldo; el secretario de Producción, Eduardo Castro; el secretario de Trabajo, Andrés Galván; el secretario de Gobierno, Raúl Albarracín; el intendente de Famaillá, Enrique Orellana; y la senadora Sandra Mendoza, entre otros funcionarios.
Durante la visita, Jaldo puso en valor la decisión empresarial de sostener inversiones en un contexto económico adverso. “Estamos en un país que está en profundo cambio y sabemos que hay actividades que no la están pasando bien, pero aquí en Tucumán se está haciendo lo contrario: se está invirtiendo y preparándose para recuperar niveles de producción”, afirmó.
El mandatario también destacó el impacto de la incorporación de tecnología en la competitividad del sector. “La nueva maquinaria permitirá optimizar la productividad y reducir costos operativos y energéticos”, señaló, al tiempo que subrayó la necesidad de acompañar estas inversiones con capacitación del personal.
El proyecto incluye la incorporación de equipamiento de última generación en distintas áreas del proceso productivo, con foco en la automatización, el ahorro energético y la mejora de la calidad.

Desde la compañía señalaron que la estrategia apunta a sostener la actividad en un contexto complejo para el sector textil, donde la retracción del mercado interno y la presión de las importaciones impactan en los niveles de producción.
El CEO de la firma, Carlos Muia, planteó que el camino para mantener la competitividad pasa por la innovación y la mejora continua. “Tenemos que apostar a la tecnología, ser competitivos y profesionalizar aún más a nuestros colaboradores”, sostuvo.
En esa línea, advirtió sobre las condiciones desiguales frente a productos importados. “Aceptamos competir, pero queremos hacerlo con países que tengan las mismas reglas y cargas tributarias”, expresó.
Actualmente, la empresa opera por debajo de su capacidad instalada, con niveles de producción cercanos a un 40% por debajo de su potencial, reflejando el impacto de la coyuntura sobre la actividad.
A pesar de ese escenario, la firma decidió avanzar con inversiones en hilandería, tejeduría y procesos de terminación, incorporando tecnología que permite reducir el consumo de energía, agua y costos operativos.

Desde el Gobierno provincial remarcaron la importancia de este tipo de decisiones empresariales para sostener el empleo y fortalecer el entramado productivo regional.
La inversión de Santista se inscribe en una estrategia de largo plazo orientada a recuperar niveles de producción y consolidar su posicionamiento en el mercado, apostando a la eficiencia y la sostenibilidad como ejes centrales del negocio.